¿Qué diría María Montessori del controvertido pin parental?

Hoy voy a hablaros sobre el controvertido Pin Parental, el cual acapara casi todas las noticias de nuestro día a día. Incluso el Papa ha dedicado unas palabras dando su opinión personal al respecto. Palabras que comentaremos más adelante.

Haciendo una reflexión sobre todo esto, y viendo la controversia que está generando el tema, he pensado…¿qué opinaría Maria Montessori sobre el Pin Parental?

También podéis ver mi vídeo en mi canal de Youtube, Creciencoconc, dónde os hablo de mis impresiones al respecto y que os iré desarrollando a continuación.

 

Pero, vamos por partes:

¿Qué es el pin parental?

El Pin Parental es una autorización que los padres deben de dar a los centros educativos, públicos o concertados, para que sus hijos puedan asistir a las actividades extracurriculares dentro del horario escolar.

Actividades que incluyen programación con contenido de valores éticos, sociales, cívicos, morales o sexuales. La Región de Murcia es la única que hasta ahora ha implementado el Pin Parental en sus centros educativos.

Esta medida ha creado polémica y desacuerdos entre las diferentes asociaciones y sindicatos. La Consejería de Educación y Cultura de la Región de Murcia alega que la medida es para todas las actividades que se realicen en los centros por personal no docente, mientras que el Gobierno español remitirá un requerimiento para que dicha región restablezca la legalidad y retire el Pin Parental.

La polémica ha llegado más allá de nuestras fronteras e incluso el Papa dio una opinión atemporal al respecto: alegando que: “ Todos los padres son custodios de la vida de sus hijos, pero no propietarios y deben ayudarlos a crecer y madurar.”

¿Qué opinaría María Montessori sobre el Pin Parental?

María Montessori era una gran defensora de los derechos de los niños y de su no adoctrinamiento. Incluso tuvo que exiliarse de Italia al manifestar públicamente su opinión frente al régimen fascista de Mussolini.

En uno de sus libros, “El niño en familia”, escrito en 1949, habla sobre la visión del niño dentro de la familia y la función que tenemos los padres y educadores en la formación del mismo.

En uno de los párrafos del libro, Montessori escribe: “ nunca un esclavo fue propiedad del amo como el niño lo es del adulto, jamás existió un siervo cuya obediencia fuera cosa indiscutible y perpetua como la del niño hacia el adulto. Nunca las leyes olvidaron los derechos del hombre como lo hacen hacia los del niño. Jamás un obrero debiera trabajar así como hubiera querido el jefe sin algún apelo posible hacia el niño. Nunca nadie trabajó como el niño, siempre sujeto al adulto que le imponía la duración del tiempo de trabajo y la del sueño, según sus propios criterios inapelables”.

En otro de los textos María, nos dice: “ El concepto fundamental para la educación es por tanto, el de no volverse un obstáculo en el desarrollo del niño. Fundamentalmente lo difícil es no saber qué cosas debemos hacer, sino comprender de cuales presunciones, de cuáles prejuicios debemos despojarnos para poder ser aptos para la educación del niño.

Lo interesante, hablando de los prejuicios, es que las personas adultas hemos adquirido tantísimos de ellos a lo largo de nuestra vida, que nos creemos en el derecho de imponérselos a nuestros hijos.

María Montessori era una mujer que abogaba por la libertad, al igual que yo soy una mujer que abogo por la libertad.

Los padres somos acompañantes y guías. Nuestra función, como padres y educadores, es ofrecerles a nuestros hijos toda la información posible, para que, como almas libres, sean ellos los que elijan qué caminos y qué opciones quieren seguir en sus vidas.

Ya sabemos qué opinaba María Montessori, al igual que ya sabéis cuál es mi opinión. Esto nos tiene que servir como reflexión de cuál es nuestro papel real como padres dentro de la educación de los niños.

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